| Los marrones: Qué son y cómo evitarlos |
DEFINICIÓN DE MARRÓN
Un marrón (brown) es todo
aquel trabajo que nadie desea realizar. Dependiendo de la situación desde la que se observe, el marrón puede tomar distintas connotaciones:
Desde el punto de vista del jefe: Es aquella tarea de suma importancia para el desarrollo estratégico de la empresa que ha de ser realizada con el máximo esmero y en el menor plazo posible.
Desde el punto de vista del empleado: Es el hartarse a currar normalmente como consecuencia de la
última idea genial del jefe con un trabajo que no suele servir para nada pero que debería estar listo ayer.
Agravantes que pueden darse en un marrón:
- Urgencia
- Nocturnidad
- Alevosía
- Recochineo
¿COMO RECONOCER UN MARRÓN?
En general, los marrones se reconocen inmediatamente pero por si el lector
es aún novato en estas lides y tiene dificultades en reconocerlos se dan a
continuación algunas pistas:
Introducción:
Por regla general, la introducción del marrón suele llevarse
a cabo por medio de frases del estilo de: "oye, tú no tienes
nada urgente que hacer ¿verdad?" o "mira, ha surgido una cosa que hay que
resolver esta misma tarde", algunas empresas han desarrollado su propia terminología
o argot, tanto para los marrones (footing, calling...) como para los enmarronados (champi, máquina...), en las mismas no es extraño oir frases
del estilo "Champi..¿con qué andas?, inequívoca frase que señala la proximidad de un
marrón.
La prueba del nueve: Si pese a las indicaciones anteriores el lector aún no tiene claro si lo que le ha caído encima es un marrón, puede llevar a cabo la llamada prueba del nueve del marrón: solicítese ayuda a un compañero referente al marrón objeto de sospechas. Si el compañero responde con alguna de las siguientes evasivas:"es que yo no se nada de eso", "es que estoy muy ocupado" (cuando ostensiblemente se ve que no está haciendo nada) o "mira, a mí no me líes" puede estarse plenamente seguro de que uno se está enfrentando a un auténtico y genuino marrón
SUJETOS ACTIVOS Y PASIVOS DEL MARRÓNSujetos Activos:
Los sujetos activos del marrón son los encargados de dirigir los marrones hacia los sujetos pasivos. Dependiendo del organigrama de la empresa los sujetos activos pueden a su vez ser sujetos pasivos de otros. La siguiente lista describe los tres tipos más usuales de sujetos activos, en orden creciente de actividad marronera.
El Browner es aquel sujeto que por las características de su puesto (o de su forma de ser, que hay de todo) asigna marrones a los demás. Cualquier persona que consciente o inconscientemente te suelte un marrón adquiere automáticamente la categoría de Browner. El Browner suele asignar marrones de forma esporádica o prolongada en el tiempo. También existen browners que marronean de forma más periódica pero siempre con un volumen reducido de marrones. No debe odiarse en exceso al Browner, ya que él, a su vez, suele tener otros Browners por encima que generan los marrones y él se limita a reasignar (usando una técnica de Brown Throwing, que se verá más adelante).
· Asignador de marrones (Brown Dispatcher)
El Brown Dispatcher es un tipo especial de Browner,
cuya función es la asignación ódica y sistemática de marrones. El Brown Dispatcher, a veces conocido como jefe de proyecto se
caracteriza por sufrir de una personalidad inestable y tornadiza que le hace cambiar de
parecer con frecuencia suprimiendo los marrones asignados y/o reemplazandolos
por otros si cabe aún más inútiles. Los marrones endiñados por un Brown dispatcher suelen ser continuos en
el tiempo y de duración discreta.
·O Rei do Marrón
Este es el Browner supremo. O Rei se caracteriza por la generación de marrones de proporciones titánicas sencillísimos según él, que deben estar determinados siempre en un tiempo récord. O Rei suele ocultarse tras una fachada inocente que oculta sus aviesas intenciones. No se sabe de ningún Rei que no se haya dirigido amablemente a sus víctimas antes de enmarronarlas. Se dice de ellos que son lobos con piel de Cordero en honor a uno de los más famosos Reyes que ha conocido la historia. Como suele suceder la inutilidad de los marrones endiñados por un Rei es directamente proporcional al esfuerzo necesario para conseguirlos e inversamente proporcional al tiempo disponible para acabarlos. Existe una variedad mutante del Rei de denominación incierta (O mais Portentuoso Enmarronador do Universo Mondo, es el más común) que se caracteriza por ser un híbrido de Rei y Dispatcher. Obviamente estos sujetos son seres desgraciados (en su doble acepción) ya que todo el mundo rehuye hablar con ellos ante la altísima probabilidad de acabar cubierto de caca.
Sujetos pasivos
Los Sujetos Pasivos son los destinatarios finales del marrón. La característica de Sujeto Pasivo no debe ser objeto de frustración ya que existen técnicas que pueden hacer al sujeto pasar de pasivo a activo como se verá más adelante en este documento.
La siguiente lista describe los cuatro tipos más usuales de sujetos pasivos en orden creciente de probabilidad marroneante.
· Enmarronado (Browned)
Se denomina Browned a todo sujeto al que
acaba de caerle encima un marrón. Todo el mundo es vulnerable a verse enmarronado por lo que categoría de
Browned no es exclusiva de ningún grupo específico. Como dice uno
de los
corolarios de Brownzowski: "Se enmarrona el Rey, se enmarrona el Papa, y de enmarronarse nadie se escapa".
· Buscamarrones (Brown Finder)
El Brown Finder o Tontolculo es un tipo especial de sujeto presente en toda empresa al que su especial forma de ser le convierte en candidato especial a comerse marrones. Se le reconoce fácilmente pues sus frases suelen empezar por entradas como "Yo me ofrezco voluntario" o "Yo te echo una mano". Esta predisposición a comer marrones les hace ganar muchos amigos, tanto entre los compañeros como entre los jefes; pues ven en él un blanco de descarga inmediato.
·
Comemarrones
(Brown Eater)
El Brown Eater es un sujeto desdichado cuya existencia parece girar en torno a la comida de marrones. Morador habitual de la Brown Room (ver más abajo), el comemarrones empieza y acaba su jornada laboral sepultado entre marrones, cumpliéndose así la primera regla de Reemplazsky: "El número de marrones susceptibles de ser asignados diariamente a un sujeto X es igual al número de marrones que es capaz de diligenciar en ese mismo periodo de tiempo multiplicado por el factor corrector (1+p)" No todos los Brown Eaters consiguen sobrevivir. El camino es largo, duro y erizado de trampas. Sin embargo, aquellos que logran remontar la condición de comemarrones deben ser tratados con suma cautela; esto es así porque el largo periodo de comida marronil afecta severamente a sus cerebros y, desde ese momento, sólo viven para la venganza. Debido a ello, un comemarrones liberado tiende asintóticamente a reciclarse en Brown Dispatcher de Primera.
· PBC (DFB)
El PBC (siglas de P*t* Becario de los C*j*n*s) se encuentra en el escalón más bajo de la escala evolutiva y por tanto carece de derechos pero no de deberes. Estas dos características se combinan de un modo tan perfecto que los Browners (de todo tipo) les tienen considerados como comemarrones de primera. Son limpios, educados, no se quejan, trabajan como cosacos y en algunos casos no cobran. No es de extrañar, pues, que las empresas hagan un uso cada vez más extensivo de PBCs. El PBC suele acabar de dos formas posibles: contratado por la empresa, con lo cual cambia sus grilletes de hierro por unos de acero inoxidable o ingresado en el Instituto Frenopático más próximo, incapaz de aceptar la presión.
TERMINOLOGÍA DE USO CORRIENTE
El marrón no es un objeto aislado. Parte de su idiosincrasia reside
en el conjunto de accesorios y/o complementos de que se rodea y que contribuyen a
darle carácter. He aquí una lista de terminología corriente
aplicada al marrón.
· Comerse un Marrón (To Eat a Brown)
La más usada. Es el hecho en sí mismo de
haberse convertido en receptor de un marrón fresquito. Afortunadamente el hecho de comerse un marrón no
tiene por qué implicar tener que finalizarlo. Son sinónimos de esta acepción
enmarronarse (To be Browned) y recibir un marrón (To get Browned). La frase usualmente empleada por los Browners
es
"Te ha caído un marrón" (Lamentablemente intraducible. A brown has fallen upon you, no es válida).
· Marronómetro (Brownmeter)
Se denomina así al documento impreso o electrónico donde se van apuntando los marrones tanto encargados como planificados. El Marronómetro puede adquirir diversas y variadas formas, recibiendo nombres curiosos según se les iban ocurriendo a sus creadores. Así podemos encontrar el Diagrama de Gantt, planning, el Cuaderno de Carga, etc ... En general, el marronómetro sirve para que los Browners tengan apuntadas las fechas previstas de finalización del marrón y llegado el momento se sientan en el derecho de exigirlo. El marronómetro es una de las más fuertes medidas de presión psicológica que pueden aplicarse al Browned.
· Zona de Marrones (Brown Zone)
También denominada Zona de Alto Riesgo de Marrón
es un lugar donde la probabilidad de comerse un marrón es mucho más elevada de lo normal.
Estas zonas no suelen estar delimitadas físicamente siendo un conjunto finito (distinto del vacío) de recintos
múltiplemente conexos abiertos o cerrados entre los cuales no tiene porqué existir una relación causal.
Suelen ser Brown Zones los despachos de los jefes, las zonas colindantes
a dichos despachos y aquellos lugares por los que suelen pasar con frecuencia. También pueden incluirse en esta clasificación las zonas frecuentadas por los
Browners. Es imprescindible evitar estas zonas en la medida de lo posible ya que la
probabilidad de comerse un marrón es directamente proporcional al tiempo que se pase en ellas.
· Sala del Marrón (Brown Room)
También conocida en ciertos entornos como Staff, es el lugar donde los Browners suelen elegir a sus víctimas. Se sabe de empresas que dedican espacios específicos como Brown Rooms. Normalmente estas salas están ocupadas por personas inmersas en una febril actividad, enmarronadas hasta las cejas, de tal forma que no es extraño ver esparcidos por la sala paquetes de patatas fritas, o cajas de pizza formando altos montones. En algunas Brown Rooms se han llegado a encontrar camastros o catres pues es sabida la tendencia de los moradores a hacer noches en ellas. Otra caracteróstica de las Brown Rooms es que, al no tener un momento libre en que poder abandonarla los Brown Eaters que las pueblan suelen ser los candidatos más probables a comerse el siguiente marrón para su propia desgracia con lo que abandonar la sala es cada vez más difícil al entrar en un proceso eternamente recursivo.
TIPOS DE MARRÓN
Contrariamente a lo que pueda pensarse el marrón no es un objeto claramente definido. Existen varios tipos de marrón y
conocerlos ayuda a delimitar con claridad la actitud a tomar ante la inminencia o hecho consumado de una
comida de marrón.
Es un marrón que sobrevuela las cabezas de sus posibles destinatarios sin decidir sobre quién caer ni en qué momento hacerlo. Este marrón tiene la característica de que es conocido con antelación lo cual posibilita la adopción de medidas preventivas por parte de los candidatos a Browned. La táctica más conocida es contraer una repentina enfermedad que impide al Browned a acudir a la oficina durante una semana o dos. Sin embargo, esta técnica es ampliamente conocida por los Browners y no se recomienda. Otras tácticas más útiles suelen ser autoasignarse marrones inexistentes y mucho más urgentes encargados por falsos Browners que impiden la asignación del Floating Brown. No obstante ¡Cuidado! ya que esta técnica ha demostrado en ocasiones ser un arma de doble filo.
Este es el marrón que nadie se espera. Se trata de la modalidad más corriente de marrón ya que si los marrones estuvieran previstos sería mucho más fácil esquivarlos.
Este es el tipo más fatídico de marrón ya que, como su propio nombre indica, posee unas características que convierten al sujeto pasivo en el receptor idóneo para el mismo. Debido a ello no importará el volumen previo de marrones adquiridos o los llantos, pataletas y/o blasfemias del enmarronado: el Brown entrará hasta la bola sobre el desdichado Browned.
Este es un tipo de marrón que evoluciona en el
tiempo, de tal manera que aunque inicialmente se planteó de una determinada manera acaba convirtiéndose
en la cosa más insospechada generando toneladas de basura por el camino.
También entran en esta categoría aquellos marrones reconocidos como tales pero que aparentemente están bien dimensionados en tiempo, lo que permite
respirar un poco; pero que, sin embargo, escasos minutos después eclosionan
ante llamadas del tipo de la siguiente:
- ¿Tienes ya ese encargo?
- Ah, pero, ¿lo querías ya?
- J*d*r, claro, ¡si tengo la reunión a las seis!
Este es el marrón de tu vida, el que te dejará
indefectible marcado a sangre y fuego para siempre. Los marrones pata negra suelen ser ilimitados en tamaño
pero de duración discreta, lo que agrava aún más sus características, de por
sí dañinas. Como el astuto lector habrá sospechado, los browners que endiñan
marrones de este estilo adquieren automáticamente la categoría de Reies do Marrón.
El desafortunado comedor de un marrón pata negra, una vez que haya podido sobrevivir a él, gozará, no obstante, de una gran ventaja sobre sus otros
compañeros, y es que acabará tan escocido que será muy difícil para los browners colarle nuevos marrones: las técnicas defensivas del ex-browned
habrán mejorado ostensiblemente e incluso pueden tornarse agresivas según los casos.
Este marrón es un caso especial y peligroso que
suele desarrollarse en tres fases. En principio comienza como un encargo, bien sea de tu jefe directo o de un
compañero de otro departamento, cuya realización no parece plantear ninguna
dificultad. Esta primera impresión constituye el primer error a evitar, ya que, debido a dicha sencillez aparente, el marrón es asumido ingenuamente por
el incauto browned. Esta es la Fase de Comida. Sin embargo, en cuanto uno comienza a trabajar en el asunto se va dando
cuenta de que la cosa no es tan sencilla, de que va a llevar bastante más trabajo del esperado, y de que encima se lo hemos prometido para ya mismo al
browner. Esta es la Fase de Furia, reconocible porque el sujeto arrejunta
las cejas y/o empieza a murmurar (o gritar, según) frases del estilo de:
"...si es que soy un gilip*ll*s", o "¡quién c*j*nes me mandaría a mí...!".
No obstante, el daño ya está hecho y se entra en la Fase de Apagar Fuegos.
Sólo caben dos salidas: comerse el marrón entero, la más habitual; o bien marear la perdiz en la medida de lo posible aduciendo imprevistos y
dificultades asociadas a la tarea. "No, es que el programa calcula forlayos,
pero para obtener filostros hay que modificarlo y eso llevaría un par de
días" es una frase muy socorrida en estos casos que no dudamos que el
lector sabrá adaptar a su caso concreto.
El más temido y a la vez el más odiado. Es el que te endiñan cuando, al final de la jornada laboral establecida en el convenio (je, je), y tras recoger tus cosas para irte a casita, se acerca el jefe (o similar) y pronuncia la siguiente sentencia (algunos la llaman invocación demoníaca): "¿Tienes un momentito?". A partir de ese instante, sólo una mente rápida será capaz de inventar una excusa plausible que permita la pronta huida. Es conveniente disponer de un amplio repertorio, ya que el excusarse alegando citas con el dentista o similar una y otra vez puede llegar a despertar el chip de alarma del jefe.
En condiciones normales, el browner,
ignora, desconoce, desestima e incluso rehúsa la esencia del brown por distintas y numerosas razones. Pero
existen casos de browns, en los que el browner, no es que no sepa,
desconozca, ignore, etc.... la esencia del brown, es que no vislumbra ni en su mejor
sueño de que trata el brown. Es en estos casos, cuando el browner hace uso de uno de los browned
(normalmente utiliza a los más resolutivos) para que saque adelante un brown
auténtico (suelen ser Black Leg Browns). El proceso consiste en pasar a la víctima una documentación escasa, pobre, e
ininteligible para que descifre, planifique y finalmente resuelva el brown en cuestión. Es entonces cuando se habla de Autodetección del Marrón.
Este proceso debe de realizarse con suma delicadeza. Durante el tiempo que
dure, puede que el browned quede bloqueado (hanged). Este hecho puede ser
totalmente asintomático por lo que el browner debe de estar atento a
todo el proceso. También puede manifestarse de muy diversas formas; vista fija e
inmóvil en el pseudodocumento entregado, emisión de balbuceos en bajo volumen que pueden tornarse a sollozos, caras desencajadas, juramentos desgarradores
(irreproducibles según el libro de estilo de esta redacción), suspensión de
toda actividad sexual (si es que la hubiese), sudor frío... Si se llegase a
este punto, debe de resetearse al browned. Para ello, el browner, si desea el éxito, no debe utilizar la fórmula
"Venga déjalo.. es igual, sigue con lo que estuvieras haciendo". ¡Eso equivaldría
a admitir la derrota! El browner utilizaró esta otra: "Vete a casa y
ven mañana" (los lectores más suspicaces, se habrán percatado del
paralelismo existente con las nuevas tecnologías del plajanplei, siguiendo la máxima
de
que o va a la primera o ya no va a ir nunca). Esta es la razón, por la que los browners intentan eludir este tipo de
browns. Tienen miedo de que algunos de sus mejores brownable-people
queden inutilizados durante algunas horas e incluso días. No hay datos oficiales
pero hay quien ha llegado a asegurar que en algunos casos los daños producidos por este proceso son irreversibles.
No obstante, si el browned consigue completar el proceso y salir
adelante, le queda la insatisfacción de haber conseguido algo que nadie le va a reconocer,
ya que sólo él puede saber lo que ha tenido que hacer para sacar esto adelante, puesto que los demás browned se limitan a presenciar ajenos a
todo, la secuencia antes descrita, y el browner por su lado, bastante tiene el
pobre (fíjate) con resetear al browned si fuera necesario. He aquí pues, una versión agresiva de Brown, con la salvedad de que no
sólo es temida por los browned, si no que también siembra el pánico entre
los más aguerridos browners.
Otra de las variantes en las que podría englobarse el tipo anterior, podría ser el de Marrones Sonda. En el fondo, todos y cada uno de los marrones, podrían calificarse como sonda, aunque hay casos muy claros en los que se esta dando un auténtico Probe Brown, al igual que hay otros casos que no se podrían calificar de tales, como es el caso de los Marrones Fulminantes (Flashing Browns). Es ciertamente difícil describir con precisión las características de este tipo de browns, ya que como hemos dicho, casi la totalidad de los browns, tienen algo de sonda. Pero si hay un detalle claro y evidente, ese es el comienzo de un Sonda: "Oye mira es que el tema ese de ....." - "No, no, si ya..." - "Mira oye, fíjate un momento en esto...." -"Oye te has dado cuenta de esto...... es que quizás se podría hacer esto otro si.....". El browner, deja caer en un primer contacto, una serie de frases comprometedoras, esperando que en cualquier momento, el browned (inocente de él) le de alguna contestación al respecto. Esto se conoce como sondeo del marrón. Se deja caer con suavidad como flotando, como si en realidad no fuera un brown, a ver qué pasa, a ver si cuela, a ver si suena la flauta. ¡Punto fundamental éste! Es necesario hacerse el sueco con naturalidad; de no ser así, el browner asignará el marrón con el agravante de recochineo (esto puede reconocerse por las risas retorcidas que dejará escapar al volver a su puesto). En estos casos, los browner, tienen un comportamiento ciertamente tierno cual corderos camino del matadero; pero lo que ignoran los browned susceptibles de convertirse en víctimas (evidentemente los mas talludos no caerán en este truco) es que detrás de esta fachada se puede esconder el marrón de su vida (o el que acabe con ésta). Se han dado anécdotas, como la acaecida en una pequeña empresa de cuyo nombre no quiero acordarme, en la cual casi la totalidad de los browned, fueron dados de baja, quedando unos pocos, y siendo todos estos unos browned ya quemados, endurecidos, y con una larga lista de browns marcados a sangre y fuego en sus rostros (todos ellos "pata negra", claro está). Esta circunstancia, hizo que los browns, o eran tales, o no había nada que hacer. Es decir, o el browner entraba a saco a por el browned (haciéndolo unavoidable) o que si quieres arroz, Catalina. Evidentemente, en esta situación los marrones sonda no tienen razón de ser, porque si a algún browner se le ocurriese soltar una sonda, tendría las mismas posibilidades de volver a verla, que de volver a ver el Halley. Quizás su segunda o tercera generación pudiera tener noticias de aquella.
Esta es una variedad muy frecuente de marrón,
cuyos destinatarios son aquellas personas que han abandonado la empresa para pasar a otra. Los
marrones póstumos se manifiestan tras llamadas de antiguos compañeros o jefes quienes, tras unos minutos de animada charla, soltarán alguna frase del
estilo: "Por cierto, ¿te acuerdas de aquel trabajo que hiciste?...Es que
nos ha surgido una necesidad que...Es que aquí nadie lo conoce muy bien...¿no podrías pasarte por aquí y echarle un vistazo?"
Lo que comienza siendo una visita de cortesía para revisar unos papeles puede convertirse en un marrón genuino que dure varios días, con el agravante de
tener que atender paralelamente el trabajo propio. Por fortuna suele ser sencillo de evitar aduciendo el alto volumen de marrones a los que actualmente
se enfrenta en la nueva empresa. Por supuesto es condición imprescindible no haber mencionado previamente el mayor desahogo del que se disfruta en el
trabajo actual.
SITUACIONES MARRONEANTES
Se trata de la técnica básica a través de la cual el Browner le cuela un marrón al currito. Existen varios formatos de throwing. La mayoría de ellos implican rodeos y frases agradables acompañadas de sonrisitas por parte del jefe. Estos suelen ser los marrones más peligrosos. Como regla general desconfía de tu jefe cuando se te acerque con una sonrisa en los labios y/o te invite a café. Otros marrones sin embargo, se presentan en la forma de ordenes directas del jefe (correspondiendo a la categoría de Unavoidable Browns) y ante ellos, por regla general, no hay defensa.
Erróneamente denominado por algunos
enteradillos como Brainstorming, el Brown Storming es una situación en la que un grupo de sujetos activos y
pasivos se reúnen en una sala con la sana intención de soltar paridas y pasar un rato agradable.
El objetivo final del Brown Storming es, sin embargo, mucho más
siniestro ya que los Browners presentes recogen las paridas pronunciadas y las retocan
convirtiéndolas en ideas geniales (suyas por supuesto) que degeneran en multitud de pequeños marrones
(o un único marrón King-Size) para los Browneds
presentes o incluso ausentes de la reunión.
El Brown Raining o lluvia de marrones es
una desagradable situación en la que un gran número de marrones son engendrados sin previo aviso y comienzan a ser
repartidos entre la gente por los Browners o los dispatchers.
El Brown Raining tiene varias variantes. La más conocida y temida
es la eufemísticamente llamada "Situación de Emergencia" o "Sálvese
quien pueda", en la que ante la inminencia del cumplimiento de los plazos de un determinado
proyecto las tareas del mismo se subdividen y barajan aleatoriamente y se
empiezan a repartir entre la plantilla independientemente de su nivel de conocimientos o del trabajo que en ese momento estuvieran haciendo.
El Brown Shower es una variante apocalíptica del Brown Raining en la que la lluvia de marrones se concentra sobre un desdichado individuo que la recibe en su gloriosa totalidad. El sujeto receptor de una ducha de este estilo no es en rigor un comemarrones pero adquiere el título a nivel honorario.
Se denomina así a aquella situación en la que el
jefe, o cualquier otra persona que tenga cierta ascendencia o poder sobre uno (ya sea fáctico,
teórico o cualquier combinación de ambos) presiona una y otra vez hasta que consigue colarnos algún marrón.
Los Browners que practican estas técnicas suelen reincidir en ellas ya
que por lo general suelen darles buenos resultados pues al final consiguen endiñar algún marrón
cuando alguien no consigue soportar la presión.
Una táctica de pressing muy usada es la de atacar a la víctima por
varios frentes a la vez (ya sea entre varios Browners o uno solo) de tal forma
que le acaban colando al menos un marrón. A veces estos marrones son en
realidad señuelos que se utilizan para despistar a la víctima la cual acaba aceptando
el verdadero marrón como mal menor. Como técnica para evitar comerse un marrón de este tipo conviene siempre
fijar al contrario sin dejarle barajar los marrones de tal forma que estos
se vayan planteando de uno en uno a fin de poderlos esquivar más cómodamente.
Es la situación en que tras esfuerzos heróicos y sobrehumanos se consigue esquivar el marrón haciendo que este se diluya en la nada.
Es la técnica en la que por medio de trucos y añagazas
generalmente sucios se consigue endiñarle el marrón a un compañero. Los argumentos que suelen emplear en estas situaciones giran en torno a la
gran ignorancia propia para hacer frente al trabajo encomendado (nótese que jamás deberá emplearse la palabra marrón si se desea hacer un passing
o el jefe se dará cuenta del intento) y la gran valía y amplitud de conocimientos
del (incauto) compañero.
Algunas frases de uso común son: "Sí, hombre sí, a mí ya me ha hecho él
alguna vez cosas parecidas" o "Pues la verdad es que yo de eso no
tengo ni P*t* Idea. El que sabe mucho es ....". Para garantizar un buen Passing es conveniente, asímismo, hacer notar la
gran cantidad de marrones que uno tiene encima frente a la alta disponibilidad del
compañero.
Si el Passing se realiza en la manera adecuada no sólo sirve para
esquivar el marrón, sino que además con cierta gracia y astucia, el compañero puede
llegar a agradecerlo ya que le supondrá una inmejorable ocasión para ganar puntos ante el jefe a la para que para adquirir experiencia en temas nuevos.
Se llama así a la técnica de defensa más
difícil de cuantas existen y por medio de la cual se consigue que el marrón rebote sobre uno mismo y
vuelva a su destinatario el cual se encontrará con una bonita patata caliente entre
las manos.
Los individuos que consiguen realizar con éxito un Swapping suelen ser aclamados en silencio por sus compañeros de trabajo (y a voces a la salida
del trabajo) y acostumbran a experimentar un periodo de euforia personal cuya duración está determinada por el tiempo de aparición del siguiente marrón.
Por supuesto, un buen Swapping debe generar reflexión especular. Si
existe el más mínimo resquicio en la argumentación que pueda dar lugar a que parte del
marrón se refracte, el browner deshará el swapping y el marrón
volverá a caer sobre uno en su variante de unavoidable. La técnica para conseguir un
coeficiente de reflexión de módulo 1 requiere un master avanzado en la Universidad de Brownachussets, cuyo contenido excede el alcance de este
texto.
Esta es la situación en la que uno no tiene más remedio que introducirse en el despacho de jefe, (para entregarle algún informe, para preguntarle algo, etc.) cuando en este se ciernen nubes de marrón, lo que motiva que la densidad de probabilidad de la nube marronera que pueda flotar en dicho despacho comience a concentrarse sobre uno. Evidentemente, la aparición en tales circunstancias de un sujeto brownable condensa la nube haciendo que esta descargue. La densidad de la lluvia está en proporción directa a lo espeso del ambiente, pudiendo degenerar en Brown Raining o incluso en Brown Shower (ver arriba). El meterse en la boca del marrón es una de las características de los Brown Finders, pero hay veces en las que no existe otro remedio. No queda, en tales casos, más que armarse de valor y tirar p'alante.
Se llama así al estado durante el que el browned se encuentra en medio de un marrón y no es capaz de divisar su hipotético final.
CALCULO DE LA PROBABILIDAD DE ASIGNACION DE MARRONES
A fin de ayudar al lector a evitar en
la medida de los posible la afluencia de marrones sobre su persona, incluimos a continuación un método para
calcular la densidad de probabilidad de llevarse un marrón a cuestas en
un momento dado.
El siguiente teorema es fruto de los sesudos esfuerzos de los profesores Johnnie Esparzin y Julius Braun de la prestigiosa Universidad de
Brownachussetts (La Moraleja - USA). Teorema de Braunin - Esparzin: La densidad de probabilidad de llenarse de caca (Pkk) en un lugar de
trabajo responde a la siguiente fórmula:
Pkk = F * (1 - exp ( - P * Bt* Oc * In / Ts ) )
donde: Factor Descripción Unidades F Factor de corrección de
Fakin-Vossman que depende básicamente del ángulo de visibilidad que
tenga el jefe de tu sitio. Este factor incluye así mismo correcciones
sobre el grado de inesperabilidad del marrón que hacen tender el valor
del factor a I. Adimensional P Prisa del abnegado trabajador
por salir ese día. Hurrys Bt Constante de Factores
Medioambientales. Esta constante tiende a infinito cuando mejor está el
día. Güeters Oc Nivel de ocupación del
trabajador Busys In Media estadística de la
densidad de probabilidad de la función de Inutilidad del marrón
esperado. segundos Ts Constante directamente
proporcional al tiempo que resta teóricamente para tu salida de la
empresa. Cuanto menor sea este tiempo, mayor será la probabilidad
de Browning. segundos Sobre el factor de corrección de Fakin-Vossman hay que tener en cuenta que se compone de varios términos: F = Pj * ( 1 - Ch ) * cos a / E donde: Factor
Descripción Unidades Pj Probabilidad de que te
encuentre el jefe. Este factor depende de la distancia
adimensional a la Brown Zone más próxima y de la movilidad relativa
del jefe. Adimensional Ch Capacidad de huida. Este
parámetro es inversamente proporcional a lo lejos que esté la salida.
Evidentemente Ch<<I. Runaways a Angulo con el que el jefe ve
tu mesa según sale de su despacho Grados E Esperabilidad del marrón Ingenuitys Notas sobre la expresión: La mayoría de los parámetros que intervienen en la expresión de Braunin-Esparzin
son de difícil cuantificación y en su mayoría son fruto
de cuidadosos procesos de medida. Así, la experiencia dicta que la probabilidad de que te encuentre el jefe (factor Pj de
Fakin-Vossman) es siempre mayor que 0.5. Existen tablas empíricas que ofrecen los valores de estos parámetros. Estas tablas están recogidas en el informe I-666 del ITU-B: Browning
parameters for the face: An empirical approach". Entre estas tablas
se encuentran las tablas de corrección de Brownfinni, que corrigen algunos de los parámetros anteriores en base al valor de otros. En lo que respecta al parámetro Ch, no se tiene constancia de que Ch pueda ser igual a 1. El lector deberá suponer siempre que Ch pertenece a
[0, 1). Para el factor de esperabilidad, E, tan sólo se han podido realizar cálculos de tipo empírico (ITU-BI-103 Relationship between employee
and the generation of flashing browns"). Estos cálculos se han basado
en la observación del grado de felicidad de los incautos futuros browned. Se
puede observar claramente en la expresión de Fakin-Vossman que 1 runaway = 1 ingenuity, con lo que F es adimensional. Un último detalle es que el lector avispado habrá podido observar que la fórmula de Braunin-Esparzin puede dar lugar a probabilidades de comida
de marrón mayores que 1. Esto, que parece contradecir toda la teoría clásica de estadística, no es más que un efecto relativista debido a la
velocidad con que se suelen generar los marrones. Los marrones no se generan a c (velocidad de la luz), pero muchas veces van a 0.9c. El
resultado de este molesto efecto (denominado efecto Brown-Warp) es que Propiedad asociativa del marrón: "Un marrón nunca viene solo" me faltan datos donde: Factor
Descripción Unidades Pa Probabilidad de aparición del
siguiente marrón Adimensional Tm Tiempo transcurrido desde el
último marrón. Segundos (sí, sí) A Amplitud del último marr&oocute;n
comido Brownies Teorema de Brownzano-Weierstrass La función de asignación de marrones es continua pero no derivable en
el intervalo (0, infinito) y presenta un máximo absoluto en el punto donde la pendiente de la curva de despiste se hace infinita Lo que traducido al vulgo viene a decir que si no tienes nada que hacer y se te nota, estás jodido. La no derivabilidad de la función implica,
además, que las técnicas de swapping no son realizables en este caso. Corolario: Postulados de Skakeitor Como corolario al teorema precedente se incluyen aquí los 10 postulados de
Skakeitor, desarrollados con la intención de suavizar la pendiente de la curva de marrones: Conclusión:
El trabajo es una cosa buena. No seas egoísta y déjalo para los demás. EJEMPLO PRACTICO Teniendo en cuenta que el despacho del jefe de A se encuentra a unos 15 m de su mesa y hay visión directa (30º) entre él y A, y que es de sobra
conocida la afición de dicho jefe por retocar los documentos ("Pues este párrafo me lo pones en negrita, esta tabla en gris y este título en rosa
fosforito..."). Calcule la probabilidad de que la novia de A se vaya al cine con B. Este es un caso claro en el que aplica el Teorema de Braunin-Esparzin. El primer paso es obtener el valor del Factor de Fakin-Vossman: Dado que existe visión directa entre el jefe y A, la probabilidad de que el jefe encuentre a A es directamente mayor que 0.5. Aplicando la tabla
de corrección por distancia de Brownfinni tenemos que:
Pj = 0.8 Por otro lado, dado que A se encuentra a 10 m. de la salida más próxima es evidente que el factor Ch será digno de consideración. Sin embargo,
el hecho de que su mesa sea en forma de L obstaculiza la posible huida en función de la postura que esté adoptando A cuando el jefe se levante
de la mesa; en estos casos, la práctica aconseja asignar a Ch un valor entre 0.4 y 0.3. Poniéndonos en el caso peor, sea: Ch = 0.3 Por último, en lo que respecta al factor de esperabilidad, es obvio que A no piensa en otra cosa que salir de allí, lo que reduce el factor.
Pero teniendo en cuenta la actitud sospechosa de B, A podría llegar a
mosquearse. Esto, sumado a la experiencia acumulada de A en marrones en su empresa, nos permite concluir que la esperabilidad del marrón es del
50%, o sea:
E = 0.5 ingenuitys Con todo, el factor de Fakin-Vossman resulta: F = (0.8*0.7*cos30) / 0.5 = 0.96 Veamos ahora el resto de parámetros de la expresión. Es obvio que habrá que aproximar algunos de los valores. En particular es obvio que la
media de la función de inutilidad del trabajo es 1. A nuestro estimado currante no le cabe duda de ello. Por otro lado, el enunciado dice que
el trabajo está terminado, por lo que a A tan solo le quedan por hacer algunas cosillas de última hora y recoger la mesa; puede suponerse sin
cometer mucho error que está a 0.1 busys de ocupación. Y que el Ts es de 300 segundos. La prisa de A por salir de allí es bastante alta, pues su novia le ha hecho saber reiteradamente que está harta de quedarse sola en casa
esperando a que salga del trabajo y que como no espabile él verá. Esto hace que su nivel de prisa sea de 60 hurrys (véase la tabla 1437.23 del
I-666 del ITU-B). Por último, la tarde es espléndida. Consultando las tablas temporales del I-666 del ITU-B, en el cruce de la columna del 24
de mayo con la fila de 27 grados (Celsius) resulta un Bt de 173.7 güeters
(ya corregido con el modificador de brisa ligera). Con todo ello: P * Bt * Oc * In / Ts =
1042.2 de donde: Pkk = 0.96 * ( 1 - exp( -1042.2 ) ) = 0.99
el sujeto pasivo del marrón no se comerá uno, sino varios marrones simultáneamente.
NOTA: Esta función no es finita en el instante cero e indica la alta probabilidad de que te cuelen varios marrones de una sola vez.
Sea un trabajador A, que se encuentra
cómodamente situado en una mesa en forma de L a unos 10 metros de la salida más próxima de la sala en que
se encuentra. Es viernes, 24 de mayo, y hace una tarde fenomenal (27º y sin nubes. Ligera brisa). Nuestro currante, A, ha quedado con su novia a
las ocho de la tarde para ir al cine y luego a cenar. Son las seis menos
cinco de la tarde y A ha trabajado duro para tener listo encima de la mesa del jefe el último informe urgentísimo sobre la exportación de
margaritas de siete pétalos (famosísimas porque siempre contestan que sí) a Mozambique. Al lado de A se sienta otro trabajador, B, que tiene
tres años de antigüedad en la empresa más que A y que lleva toda la tarde escribiendo extrañas misivas sin moverse ni levantar la vista de la mesa.