| Premios Darwin |
Los Premios Darwin se entregan (simbólicamente, claro), a aquellos que han muerto de la manera más ridícula o grotesca, con lo cual han contribuido, con la desaparición de sus genes, a la mejora de la especie. Puede parecer un asunto macabro (y lo es), pero algunas de estas muertes tienen mucha miga:
Memphis, Tennessee (EEUU), abril de 2001
Un hombre intentó ganarle al tren conduciendo su automóvil alrededor de las
barreras de seguridad del cruce y como resultado chocó violentamente contra
otro vehículo que estaba ejecutando la misma maniobra desde el lado opuesto de
los carriles. El otro conductor había tenido la misma brillante idea. El primer
conductor murió en el impacto. El accidente ocurrió a un lado de los rieles, y
el tren pasó sin ser obstaculizado por los vehículos.
EEUU, 20 de mayo de 2000
Un motociclista de 30 años fue aplastado cerca de Phoenix, Arizona, en
diciembre después de que aparentemente, queriendo vengarse del automovilista de
una camioneta que lo había hecho disminuir la velocidad al encontrarse delante
en el mismo carril, el motociclista aceleró, rebasó la camioneta y luego frenó
bruscamente.
Alemania, 25 de agosto de 1999
La policía de Bodenwerder hizo un espantoso descubrimiento el miércoles por la
tarde. Dos agentes encontraron el cuerpo demacrado y en parcial estado de
descomposición de una anciana de 75 años en su apartamento. Había muerto
varias semanas antes. Según la policía, la señora había sido víctima de su
propia manía de coleccionismo. Las habitaciones de su apartamento estaban
repletas de aparatos domésticos, comida, ropa y folletos archivados. Una pila
de artículos le había caído encima y la había parcialmente enterrada. Ella
no había podido liberarse y murió de sed. Vivía sola y raramente hablaba con
los vecinos, así que su ausencia no fue notada inmediatamente. La policía
encontró 50 latas de pescado, pilas de tubos de pasta dental, 30 linternas,
diez grandes maletas de cuero e hileras de publicidad cuidadosamente archivada.
De su apartamento sólo quedaban unos cuantos metros cuadrados de espacio
habitable en el pasillo.
2 de septiembre de 1999
Un abogado y dos amigos suyos estaban pescando en el lago Caddo en Texas cuando
se desató una tormenta eléctrica sobre el lago. Todos los demás barcos se
dirigieron inmediatamente hacia la costa, pero no el abogado y sus amigos. Solo
en la parte trasera de su botecito de aluminio, este individuo se puso de pie,
alargó los brazos en forma de crucifijo y gritó "AQUÍ ESTOY, DIOS, ¡DISPARA!"
Y Dios respondió. Los otros dos pasajeros del barquito sobrevivieron al rayo
con sólo quemaduras menores.
7 de mayo de 1999
En marzo en Bucarest, el futbolista profesional Mario Bugeanu y su
novia murieron accidentalmente de envenenamiento por inhalación de monóxido de
carbono en su automóvil mientras hacían el amor.
28 de agosto de 1998
En julio, un hombre de 28 años se ahogó en Mount Clemens, Michigan (EEUU), en
una piscina de un complejo de apartamentos mientras ganaba un juego con amigos
sobre quién podía contener el aliento por más tiempo.
N.Y. Times, 23 de mayo de 1998 - Santa Cruz Sentinel, 8 de mayo de 1998 - San
Francisco Chronicle, 13 de mayo de 1998 - AP Wirecopy, 5 de mayo de 1998
Durante el mes de mayo en EEUU, las siguientes personas fueron atropelladas por un tren:
- El Sr. Heath Hess, en
Hornell, N.Y.: No oyó el silbato porque estaba hablando con un teléfono
móvil mientras se tapaba el otro oído para bloquear el ruido que no le permitía
oír bien.
- Jesse Jones, en San Mateo, California: Intentó ganarle al tren, yendo
alrededor de la barrera que le cerraba el paso.
- Brian McArdle, de 27 años, en Burlingame, California: sentado en el extremo
de la plataforma de la estación, pensó que el tren pasaría sin tocarlo.
- David Flannery, de 22 años, en Berkeley Springs, Virginia Occidental: le ganó
a un amigo en una apuesta de "Quién Puede Estar De Pie Por Más Tiempo En
Los Rieles Delante De Un Tren Que Se Aproxima".
1997
Un hombre de 38 años murió en Jenkins Township, Pennsylvania (EEUU), en
noviembre, un par de horas después de haber visitado a un amigo para ver sus
culebras. Según el amigo, el hombre había metido la mano en el tanque de una
cobra y había tocado a la víbora, que luego lo había mordido. Negándose a ir
al hospital, el hombre dijo "soy un hombre, yo me las arreglo", y se fue a
un bar, donde tomó tres bebidas y les presumió a todos los presentes que una
cobra lo acababa de morder. Una hora después, había muerto.
1997
Santiago Alvarado, de 24 años, murió en febrero en Lompoc, California (EEUU),
cuando cayó de bruces del techo de un negocio de bicicletas donde estaba
tratando de entrar para robar. Lo que causó su muerte fue la linterna que se
había puesto en la boca (para tener las manos libres) y que con la caída chocó
contra la base del cráneo cuando golpeó el suelo.
Agencia Reuters, Londres, 1996
Un campesino polaco, Krystof Azninski, podría clasificarse como el hombre más
"macho" de Europa al decapitarse él solo. Azninski, de 30 años, había
estado bebiendo con amigos cuando alguien sugirió que se desnudaran y jugaran
algunos "juegos de hombres". Comenzaron por golpearse uno a otro en la
cabeza con carámbanos, pero luego un hombre cogió una sierra mecánica y se
cortó la punta del pie. No queriendo quedarse atrás, Azninski tomó la sierra
y gritó "¡Miren esto, entonces!" giró la sierra eléctrica hacia su
propia cabeza y se la cortó.
"Es raro" dijo un compañero "porque cuando era joven, le
gustaba ponerse la ropa interior de su hermana. Pero murió como un hombre".
Associated Press de Cairo, Egipto, 31 de agosto de 1995
Seis personas se ahogaron mientras trataban de rescatar una gallina que se había
caído en un pozo en el sur de Egipto. Un joven campesino de 18 años fue
el primero en bajar al pozo de 20 metros de profundidad. Se ahogó,
aparentemente después que la resaca lo sumergió, dijo la policía. Su
hermana y dos hermanos, ninguno de los cuales sabía nadar bien, bajaron uno por
uno para tratar de ayudarlo, pero también se ahogaron. Luego llegaron dos
campesinos a ayudar, pero también ellos fueron víctimas de la resaca.
Los cuerpos de los seis fueron sacados más tarde del pozo de Nazlat Imara, al
sur de Cairo. También sacaron a la gallina. Ésta última sobrevivió.
25 de marzo de 1993
Una dieta terrible y una habitación sin ventilación se han indicado como las
causas principales de la muerte de un hombre a quien su propio gas lo mató.
No había señal alguna en su cuerpo pero la autopsia reveló grandes cantidades
de gas metano en su sistema. Su dieta consistía principalmente en
legumbres y coliflor (y algunas otras cosas): una combinación perfecta de
alimentos. Aparentemente, el hombre murió mientras dormía por haber
respirado la nube venenosa que flotaba sobre su cama. Si hubiese estado
fuera, o si hubiese tenido la ventana abierta, no habría sido fatal.
Pero el hombre estaba herméticamente encerrado en su habitación aislada.
Era "...un hombre obeso con una gran capacidad para crear (este gas
peligroso)." Tres de los rescatadores se enfermaron y uno fue
hospitalizado.
Hickory Daily Record, 21 de diciembre de 1992
Ken Barger, de 47 años, se disparó accidentalmente y murió en Newton,
Carolina del Norte, EEUU, cuando, al despertarlo el sonido del teléfono al lado
de su cama, trató de alcanzar el teléfono pero en vez de eso cogió una Smith
& Wesson 38 Especial, la cual se disparó cuando Ken se la acercó al oído.
3 de febrero de 1990
En EEUU, un hombre de Renton, Washington trató de cometer un asalto.
Probablemente se trataba de su primera vez, dado que no tenía antecedentes
violentos y por las elecciones estípidas que hizo:
- El objetivo fue H&J Leather & Firearms, un negocio que vende armas.
- El negocio estaba lleno de clientes, en un estado donde un número
considerable de la población adulta tiene licencia para llevar armas
en lugares públicos.
- Para poder entrar al local, el ladrón tuvo que rodear un coche de policía
aparcado frente a la puerta.
- Un agente de policía uniformado estaba de pie frente al mostrador tomando
café antes de entrar en servicio.
Al ver al agente de policía, el presunto ladrón anunció el asalto y disparó
un par de veces al aire. El policía y un empleado respondieron a los disparos
inmediatamente, matándolo. Otros clientes también sacaron sus armas,
pero no dispararon. Nadie más fue herido.
1989
En Francia, Jacques LeFevrier quiso asegurarse de su muerte cuando intentó el
suicido. Fue a la cima de un acantilado y se ató un nudo alrededor del cuello
con una soga. Amarró el otro extremo de la soga a una roca grande. Bebió
veneno y se incendió la ropa. Hasta trató de dispararse en el último momento.
Saltó al precipicio y se disparó al mismo tiempo. La bala no lo tocó pero al
pasar cortó la soga sobre él. Libre de la amenaza de ahorcarse, cayó al mar.
El repentino zambullido en el agua extinguió las llamas y le hizo vomitar el
veneno. Un pescador caritativo lo sacó del agua y lo llevó a un hospital,
donde murió… de hipotermia.