| CUATRO |
Hola chiño!!
Los tiempos son llegados y he decidido volver.
No te cuento qué tal el verano porque tendría que remontarme a marzo o abril y porque no hice nada destacable.
Como principales novedades:
- Me saqué el carnet de conducir (cero fallos en el práctico chaval!)
- Me atracaron hace ná.
- Estoy viviendo en la capital del imperio.
- Escribo en revistas.
- Sigo sin saber eructar.
- Mar Saura sigue sin aparecer en la guía.
Sobre el carnet de conducir, lo saqué en Salamanca (no sé cómo se habrá tomado nuestra ruptura, es una ciudad preciosa, ya encontrará a alguien). Teórico a la primera, práctico a la segunda. No saqué los dos a la primera por una vieja a la que debí haber... (esta boca un día me pierde). Gracias a ello, y a lo generosa que es mi santa madre, que me dejó su coche, me tiré el verano entero conduciendo e hice muchos millones de kilómetros.
En cuanto al atraco: ¿En qué ciudad se está convirtiendo nuestro querido Ou, que ya no se puede ir a las cinco de la mañana por una zona oscura cuya soledad sólo la rompen sujetos de aspecto patibulario con inclinación a la delincuencia y a ser unos putos quinquis colgaos?
Me engancha por detrás, me pone una chirla en la nuez, me lleva a la conocida como "plaza del porro" (no quedaban ni las colillas a esa hora) y me jode veinte euros.
Había ido a un cajero para no tener que ir al día siguiente, si no no llevo ni las llaves encima cuando vuelvo ("Trae mala sorte volver de esmorga con cartos" *, y este hombre me salvó de la maldición)
Según me contó (tanto él como yo, por lo que pude comprobar, somos gente a la que le va charleta), el tío llevaba tres días en Ou y nadie le daba nada, que sentía tener que hacerme esto y añadía "tío", y que si le miraba a la cara me rajaba. A lo primero estuve por responderle que si nadie le daba nada podía usar la navajita (de los cojones) en ir a la vendimia, que era la época, y que le pagan cincuenta euritos diarios. A lo segundo le dije que yo sentía que tuviera que hacerlo. El tío atravesó un momento de debilidad y me abrazó. Teniendo en cuenta que medio minuto antes me había tenido enganchado entre su brazo y su costado y bajo su axila, el abrazo me pareció un soplo de aire fresco.
Lo que se refiere a eructar, es una proeza de la que siempre he sido incapaz. No hago nada por aprender y me disgusta que se haga a mi alrededor, así que espero que no vuelvas a mandarme tus versiones de sintonías televisivas "gasificadas" (aunque hay que reconocer que eructar lo de "thee siiiimpsooons" todo lo que tiene de guarro lo tiene de mérito de dicción)
Esto que lees, está escrito en varios momentos, uno de ellos entre algún punto del norte y Madrid, donde, en cuanto encuentre piso, acabaré de fijar mi residencia.
No tenía donde meterme y como en Madrid las cañas están muy ricas (no sé por qué pero siempre tengo sed, debe de ser por lo queme toca patear o por el polvo de las obras) pues para allí me voy.
(Hago un receso porque acabo de pasar al lado de un club de carretera y había tres grúas en el aparcamiento, se ve que no los llega lo que joden al personal durante el día)
Una de las cosas a las que pretendo dedicarme este año es a seguir escribiendo artículos. Si algún día me da por ponerle contenidos a mi página. Los subo para que los veas, de momento te adelanto que en verano me tocó entrevistar a "El Canto del Loco" ( )
Bueno rubiales (el blanco y el rubio tienen un aire), te dejo y así, y sin que sirva de precedente te envío una carta corta. Antes de despedirme sólo me resta decirte que ayer mismo me pegué un piñazo con una moto sobre mi rodilla derecha y ahora parezco House. Cómo duele!!!
Hala neno, besos, abrazos y manda dinero.
Dani Rocha (que lo es)(*) Da mala suerte volver de fiesta con dinero (A Esmorga, Eduardo Blanco Amor)