| DOCE |
Neno, más neno que nunca,
Te hago llegar esto como siempre pero con más ganas que nunca.
No me preguntes por qué, pero he decidido escribirte sin acentos, quizá añoranza de mis tiempos en Inglaterra.
Hace tiempo que no te cuento cosas, así que, como cuando éramos jóvenes, sumario al canto:
1. U2
2. U2 (otra vez)
3. Verano
4. Limpiaparabrisas de mi coche (Delorian)
5. Entrega de premios. Abrir y cerrar bares.
6. Otros.
Para empezar, y resumiendo, que como sabes, nunca ha sido mi gran virtud, estuve viendo a U2. Dos veces.
De ahí lo del sumario, que no has leído el resto de tanto preguntarte por la dupla.
Los ví dos días seguidos por razones que no vienen al caso.
El primer día la lié parda en la cola acompañado de mi gran compadre Alvarito (un tío que ha sido capaz de vivir dos años conmigo merece el título de
"gran" como mínimo).
De hecho lo bauticé con el nombre de Álvaro Bono de todos los Larry Mullen (hacía tanto calor que a cambio de que nos echaran agua por la cabeza nos dejabamos lo que fuera).
Su madrina fue una chica de San Sebastián llamada Cristina a la que el tiempo ha dado la razón como crack del universo.
Más maja que las pesetas (como echo de menos las pesetas).
Un día te hablaré de ella con calma. Queda prometido.
En dicha cola rendí merecido homenaje al gran Jackson, uno de mis primeros ídolos que siempre lo será.
Agradezco a U2 sus homenajes.
Los dos conciertos fueron increíbles y merecen ser narrados por Ovidio.
Lo único que yo añadire a su imposible relato es que me lo pasé como un enano, eché de menos a mucha gente y estos tíos son más grandes de lo que será nadie en mucho tiempo, y mira que Muse promete.
Creo que más adelante te iré contando más cosas. A todo esto, el asilo político me lo dio el gran Roi Ubeira.
En su casa descubrí que las puertas eran correderas. Cómo? Diras tú.
Pues después de intentar atravesarlas girando el pomo y desviandome el tabique nasal varias veces.
El modernismo catalán es lo que tiene, aunque sea en un piso de Hospitalet.
A Gaudí ya le pueden ir dando por que el cielo es azul?
El verano lo pasé en Galicia, si no me equivoco creo que me crucé contigo pero los dos llevábamos unos pantis (eso es lo que recuerdo, al menos yo, ya contrastaremos).
Entre Ou, Pontevedra y Sanxenxo. Traté de depurarme, salir a correr y portarme bien. Al final, gracias a la intervencion de otro
"gran" Marcos (tres años viviendo conmigo y otros tantos con mi hermano) conseguí unas resacas de campeón del mundo. Que corra Judas.
Lo mejor es que mi coche, el Delorian donde los haya, tras veinticinco años de vida util, fue capaz de llevarme y traerme de Galicia, con sendas paradas en Benavente, que tenía que ver a mi psicólogo de cabecera y cabeceos varios Emilio,
que aún estamos aprendiendo a beber, mientras tanto intentamos amaestrar a su gato.
De momento ya nos ha enseñado (el gato a nosotros) a levantar la patita.
Eso sí, si el motor de agua del limpia no te funciona, no pruebes a llevar botellas de agua y echarlas en el parabrisas a ciento veinte por hora , se te viene toda encima y conducir bajo esos parámetros se vuelve de una imprudencia denunciable.
Queda transparente el tema, pero aprendes a valorar los pequeños momentos de la vida cuando ves pasar el resto por delante de tus ojos.
Respecto a los premios solo te dire que tuve que recoger uno, por motivos laborales, que salio una foto mia en La Razon, y que tuve que ir todo trajeado.
Como, para variar, llegaba tarde, me fui haciendo el nudo de la corbata en el taxi (¿a que tú no sabes? Yo aprendí en youtube, mete
"nudo Windsor" y verás cuanto friki hay suelto... Gracias a todos ellos) El caso es que había comprado unos gemelos de pasamanería, te lo iba a explicar,
pero creo que primero debería contarte qué son gemelos y antes qué es una camisa, demasiado tiempo.
El caso es que aquello no entraba por los agujeros ni a hostias (recurso al que recurrí), debido a ello capitulé y le pedí al taxista que me echara un cable. Una vez más, un hecho lamentable por mi parte.
Sobre el verano, a finales de los sesenta, en Estados Unidos, hubo lo que se dio en llamar "el verano del amor". En mi caso (y el de otros seres que me acompañaron) se dio el de
"no me jodas que esa tía tiene diecinueve años". La de apuestas que echamos sobre la edad de objetivos amatorios, pero ante el miedo de meter la pata nos cohibimos.
De hecho para dos que nos vinimos arriba, resultó que eran rusas y que una tenía un novio con una pinta de mafioso que ríete tú del "look Karpin", eso sí, mi colega Fernando todavía conserva un mechero que le dio una de ellas para que dejara de pedirle fuego de una puta vez (palabras textuales).
Él le llama el "gas ruso". Salimos vivos y eso es lo que cuenta. No lo merecíamos. Creo que es la decimoséptima vez en mi vida que veo pasar mi vida por delante de mis ojos. Esta vez a manos de un revólver.
Antes fueron juligans, amantes despechados, amadas enfadadas, colegas encabronados, señores a los que no conozco y, en el primer concierto de U2, un tonto de la vida que me puso la mano en la mejilla mientras me decía que soy muy vacilón.
El gran Alvaro, un tío que pasaba por allí y yo, decidimos que éramos gente de bien, y que, a pesar de que se merecía una cara nueva, su problema iba mas allá de la nueva estética que le podíamos proporcionar a base de nudillos a anillos de metal,
así que lo dejamos ser feliz amenazando (¿como podía su novia estar orgullosa de tener una pareja bullanguera? Se las pide el cuerpo, joder). Una hora después unos chicos que estaban a mi lado le enseñaron la casilla de salida.
Hay gente que las busca, pero me alegro de no haberle dado. Por suerte después de ese agradable incidente salió un tal Bono a darlo todo, y nosotros detrás. Una vez más no se acordó de sacarme a tocar algun tema (que yo llevaba ensayado con la guitarra).
Es que el pobre tiene tanto lío en la cabeza que no se acuerda.
Me falta mucho por contarte, y sé que no eres capaz de leer más de esto si no te hago dibujos, así que voy a parar y a avanzarte un sumario para la próxima entrega:
1. Más verano y la rubia que bailaba (punto clave, no he podido olvidarla)
2. Vuelta a la capital del imperio
3. Don Luis Temes y yo quedamos campeones del mundo de dardos.
4. Volví a Córdoba.
5. Fer, el del gas ruso, y yo triunfamos en Sevilla de dos orejas y rabo. Que buena es la resaca durmiendo en el AVE.
6. Mi breve vuelta a los escenarios.
A tu edad deberías estar en la cama querido mío.
Argentina al Mundial, que si no lo impugnamos.
Dani Rocha (que lo es)