SECUE - Primera Precuela

Hola ex estimado Pitoche!

Que por qué ex, te preguntarás? Pues me parece fatal. Me remontaré un poco en el tiempo. Una noche de septiembre recién llegado yo de mis exámenes de Salamanca salí contigo y mientras nos hallábamos en el garito conocido como "Escalera" me llamaste (literalmente) “puto fracasado”. Por qué? Bien lo sabes tú. Por lo que mi vida desordenada y viajera provoca en mí (por decirlo suave). Te conozco desde que yo contaba con diez añitos y ahora, que tengo 23, que sepas que esto es un antes y un después en nuestra relación. De hecho esta misiva fue escrita el día que me lo llamaste, cuando llegué a casa a las siete y media de la mañana (después de bendecir algún que otro bar). El caso es que por alguna extraña razón del destino no me aclaré muy bien para guardarla y enviártela luego la debí borrar o algo así, no me acuerdo de demasiado, pero lo que sí recuerdo es que estaba bastante indignado. Encima me lo llamaste en presencia de mi tutor ilegal el Toñito y el peligrosísimo Isra, con lo cual a partir de ahora cuando la cosa decaiga sólo tendrán que recordar ese incidente y todos (menos yo) volverán a reírse.

Ahora estoy en Madrid (sigo de viajero que lo sepas, Labordeta prepárate) y de no ser por tu comentario (que hará que ardas en el infierno y que te siga cayendo el pelo) yo empezaría esto reprochándote solamente (algo te tengo que reprochar que si no no me quedo tranquilo) lo de que no me grabaras el último de los Cure y acto seguido contándote como me fue el verano, estuve en Manzaneda, y eso debe ser contado, entrenaba en la playa del Silgar todos los días, vi en el mismo concierto a Muse, Lou Reed y The Cure, se me hizo tarde en casa de una tal Samuelito, desmoralicé a la orquesta "Sintonía", pasé demasiado tiempo en Salamanca, me tragué las olimpiadas como un campeón y en breve me voy a Córdoba a dar lo mejor de mí mismo (lo siento por ellos) en mi papel de ex erasmus actual SICUE, prometo explicar qué significa.

Te cuento cronológicamente (mamón, más que mamón):

Primero volví al lugar donde probablemente tuve los momentos felices de mi vida: Manzaneda: mi primera novia, la primera vez que dije adiós en serio, infancia y adolescencia, algunos de mis mejores colegas (que ahora andan perdidos por tierras francesas) e incluso te conocí a ti (me voy a ahorrar el chiste fácil). Este año subí a actuar (bueno yo subí a delinquir, pero necesitaba algún tipo de excusa) y me quedé cinco días. Marqué el gol más bonito de mi vida (y probablemente de la historia de todos los deportes, pero ya sabes como soy, no me gusta airear este tipo de proezas... ejem). Espero volver porque desde que no vamos mi grupo y yo aquello no es lo mismo. Lo del concierto fue el concierto de mi vida, Muse resulta que sólo eran tres, pero que barullo, el cantante (también guitarrista y teclado) es un figura importantísimo. Lou Reed dio un poco la chapa con tanto Edgar Allan Poe y todo eso (que para leer es cojonudo, pero ya para los conciertos de Rock igual está un poco desfasado el Poe éste), pero el bis fue Sweet Jane y Perfect Day (casi me muero). Luego salieron cuatro músicos, empezaron a tocar Plainsong (si no recuerdo mal) y apareció un tal Robert Smith. Entonces aquello resultó ser The Cure. Más de dos horas y media cantando a voz en grito. El tío acabo llorando (yo casi), el primer bis fue Boys don´t cry y Friday in love. Se entregaron, y cuando te has tirado siete horas de pie botando se agradece una barbaridad. Luego llegamos a la casa en la que dormíamos (todo esto era en Santiago respondiendo al timo éste del Xacobeo, un día te cuento qué pienso yo de todo esto, es equiparable a la mamonada ésa del Fórum de las culturas, pero por lo menos aquí si que viene gente) y reunido con dos colegas, Alonso y César descubrimos que no había ningún barreño para meter los pies en agua caliente (lo necesitábamos), así que llenamos la bañera con agua, le echamos sal y mientras nos comíamos unos bocatas estuvimos chapoteando en gayumbos, esta foto da fe de ello. El que está a mi izquierda es el tal Alonso (peligrosísimo).

Un día de verano que empaté con el ilegal de mi tutor hizo honor a su nombre y tuve una charla muy edificante con él que nunca le agradeceré lo suficiente. Para celebrarlo y como sólo eran las siete de la mañana seguimos. En otro garito encontramos al ya citado Samuelito, miembro de Lamatumbá de los que te he hablado mil veces. Los pormenores no deben ser contados porque mi moral y alto sentido del pudor y de la vergüenza me lo impiden, me limitaré a dar datos. Hora de finalización de la farra, 12:30 P.M., lugar, casa del Samuelito (tuve que volver otro día porque no me acordaba luego de dónde estaba), actividades principales, saludar a sus somnolientos y atónitos compañeros de piso y tirarme una tina de sangría por encima. El resto te lo contaré cuando internet sea un medio seguro.

Me quedan algunas cosillas por contarte como lo del motín a las orquestas, lo que le pasó a Manolo Tena en Arnoia, mis entrenamientos... 
Ahora sigo, no te muevas de ahí.
Mientras tanto y como te has portado fatal, esta vez te quedas sin abrazo, así que recibe sólo un saludo de

Dani Rocha (en breve SICUE)



  índice siguiente