HOLA CHAVALOTE PITOCHE!!!!
Cómo andas? Supongo que bien porque te tengo abandonado…
Como
supondrás estoy de vuelta en Córdoba. En navidad no rompí demasiado un ritmo
de vida tedioso, me dediqué a ponerme malo a cada momento, como si fuera el
coche de Carlos Sainz. Salí se farra tres o cuatro noches, incluyendo fin de año
y reyes. Estuve repartido entre Ou y Pontevedra, donde mis amigas gallegas y
compañeras de exilio en Birmingham, Vanesa y Esther me trataron muy bien en
compañía de otras amigas suyas (muy majas todas). Un año más corrí la San
Silvestre de Castrelo de Miño y un año más quedé en última posición (cada
año me cuesta más). Este año he vuelto a salir en la revista "Runner´s",
pero no dentro de una clasificación, sino que en el resumen de la carrera ya me
daban un espacio para mí, cito textualmente el número de enero (Pág. 53):
"(...) Y el último puesto fue, un año
más, para Daniel Rocha, que cruzó la meta con el habitual gorro de Papa Noel y
bajo la atenta mirada de su hermano Marco Rocha, crítico taurino y deportivo
afincado en Madrid, además de runner y orensano militante". Qué te
parece? Quién que me iba a decir a mí que hacer el garrulo me iba a llevar a
la prensa sin ser juzgado por lo penal? Dediqué este "triunfo" a mi abuelo
paterno, él, emocionado por la gesta de su nieto pequeño, me miró y me dijo
"si ibas de último por qué no corrías más?". Todo un crack el patriarca
de los Rocha.
Estas
navidades me aburrí bastante, salí poco, comí pocos pinchos, pero aproveché
lo que salí. En fin de año pude devolverle a Miguel Rúas el botellazo que me
había endiñado un año antes esa misma noche, tenía ganas, no te creas. Al
final de la noche no hubo chocolate con churros, hubo "hamburguesa bacon
queso" con sabor a gloria, que a las nueve de la mañana hay hambre. También
descubrí dos cosas, una es que no hay mayor dolor (o eso dicen mis amigas) que
el de los zapatos de tacón, otra es que hay un negocio en nochevieja que no está
lo suficientemente explotado, el del taxi. Hay unas colas enormes y la gente
pagaría incluso para que un desconocido sin licencia les lleve y les cobre una
barbaridad. Además les podríamos cobrar un suplemento por no darles la paliza
con nuestras peculiares ideas para arreglar el planeta, ni pedir la pena de
muerte para terroristas y para los que aparcan en doble fila (Que diría
Boadella). Ahí hay dinero, te diría que lo pensaras en serio, pero entre tú y
yo tenemos menos permisos de conducir que Serafín Zubiri.
El
día de navidad salí por Pontevedra, además de con las amigas anteriormente
citadas, con el inefable Javier Lopo, el hombre que suelta perlas al idioma como
aquella que me dijo un día de "si tiene pelito no es delito". Este Góngora
pontevedrés me deleitó con otra. Me encontré con la novia de un amigo mío,
la chica, todo sea dicho, está de muy buen ver. El tal Lopo me preguntó que
por qué no la cortejaba, le dije que era la novia de un amigo, él replicó que
"el no ya lo tienes, ahora vete a por la bofetada". A gente como ésta
había que darle una paga para algo. No sé el qué exactamente pero había que
dársela. En marzo irá a Dublín a que le revienten la cara en el campeonato
del mundo de sumo o tempo o no sé como carallo se llama lo que hace él. Pobre.
También
volví al dentista, hacía muchísimo que no iba, llevo yendo al mismo desde los
cinco años, es un tío muy simpático (a pesar de que sé que tú estos días
estás poco receptivo con los halagos hacia los dentistas, pero que el tuyo sea
bruto no significa que tengas que insultarlo de esa manera)
Estuve
trabajando estos días en un artículo para el vigésimo quinto aniversario de
mi antiguo instituto (uno de ellos, en este es en el que más tiempo estuve), el
de "O Couto". Tiene gracia que hablen con gente como yo para escribir. Le
tengo cariño por eso de que estuve allí unos años muy bonitos, que es una
edad inolvidable, en la que como vives con tus padres comes tres veces al día
(aunque yo llevo sin desayunar cerca de quince años, y no me seas de ésos de
que es la comida más importante del día porque eso me aburre mucho), la comida
está hecha cuando llegas a casa, llevas broncas en tus oídos todo el puñetero
día y cosas de ésas. Aún así nunca me sentí demasiado identificado con la
mayoría de mis compañeros de generación. En concreto este instituto, conocido
cariñosamente como "el matadero" o "la algodonera", tiene una serie de
revienta estudiantes entre las filas del profesorado que hacen que todos
tengamos ganas de decir cuatro cosas a mucha gente. Yo dejé caer lo mío en el
artículo y "ya he hecho las paces con dios", he decidido pasar de comerle
la oreja in person.
Ah!
Ahora que me acuerdo, he vuelto a ponerme en forma. Me he picado con un colega
de mi hermano para correr un diez mil. Está en juego nuestro honor y todas esas
tonterías. Estoy en proceso de adquisición de fondo, así que en esta fase
corro ocho kilómetros al día. También llevo una alimentación sana y he
dejado bastante de lado el mundo de la noche. El otro día salió en Antena 3
una estadística (podrá Antena 3 hacer alguna vez un telediario en el que el
sesenta por cien no sean estadísticas y descubrimientos de la universidad
de...) según la cual ha bajado el consumo de alcohol en España. Me ha escrito
la asociación de hosteleros para pedirme que me deje de tonterías y pare de
correr, que la universidad de sus hijos no se paga sola. Les he dicho que en
cuanto gane el diez mil hallaré la forma de conjugar mi gusto por la noche con
el de no echar al bofe al subir las escaleras. Confían que como está mi
cumpleaños aquí al lado (el siete de febrero) caeré. No garantizo nada, pero
seguiré informando.
Me
piqué con este hombre en mi leve estancia en Madrid, en la que fui a ver a "Els
Joglars", el grupo de Albert Boadella (teatro coño! que hay que decírtelo
todo!!!!) Hacían una obra basada en el Retablo de las maravillas, de mi querido
Cervantes (tú sabes que yo lo quiero desde antes del centenario). La verdad es
que les he visto cosas mejores a pesar de que tienen dos o tres partes que son
para morirse de la risa. Siempre merece la pena verlos, pero hay veces que
merece un poco más. En cualquier caso si puedes vete a v… Para qué pierdo el
tiempo? Tú si no le puedes regular el volumen comienzas a perder el interés.
La última vez que fuiste al teatro te sorprendió que no hubiera tráileres de
otras obras al principio.
Te
voy a dejar, porque también sé que no te gusta leer tantas líneas seguidas
(parece mentira que entre los dos no seas tú el que se crió con la tele a
velocidad de videoclip). Resumen rápido de todo este tiempo: navidad, regalos (pelis
en dvd, colonias y cosas de ésas, aún no tengo edad para que me regalen
corbatas), gripe, poca farra pero relativamente buena, familia, Madrid, teatro,
atletismo, dentista, instituto que no hace selección de personal a la hora de
recopilar textos, y cumpleaños el siete de febrero (aprovecho para recordarte
que tenemos pendientes dos discos campeón, el de los 80 y dos de the Cure, ejem!!!)
Un
abrazo grande y recuerda: "Citius, altius, fortius">
Dani Rocha (que lo es)