SICUE - Noveno B

ESTIMADO PITOCHE!

Confío en este correo dar por terminado el relato de mis aventuras por Italia en incluso incluir las de Sevilla en la semana santa, que también me dejé caer por allí, pero como me conozco, ni de coña. Procedamos pues, porque aquí te contaré, como te anuncié, Nápoles y Roma. Roma tiene todo lo del mundo por contar y Nápoles tiene el museo de Maradona (que es más grande que todo el imperio romano)

En el anterior correo te conté los objetivos de mi viaje a Nápoles (Maradona, pizza, no ser objeto de "un palo" napolitano). Tras la citada cena en la bellísima Florencia cogimos el tren para Pisa, donde la torre, pero para hacer trasbordo de madrugada, dormir en el tren e ir a Nápoles, donde, para variar, no teníamos donde caernos muertos. Nuestro objetivo era, además de los tres citados, ver aquello e ir a Roma esa misma noche.

Los trenes allí son lo peor del mundo, pero también lo más barato, con lo que me callo y no me quejo. Cada media hora pasa un nota tocando un timbrecito como los de la bici y con un carrito y gritando (toda la noche!!!) Aqua, Birra, Coca Cola!!! De eso sí me quejo. La llegada a esa ciudad es descorazonadora, todo muy feo en las afueras, gris, muy pobre, casi miserable diría yo, me empecé a preguntar (a eso de las seis de la mañana que andaba yo haciendo mi aparición) que a qué coño iba yo allí, pero confié en que las aventuras suelen acabar bien. Recé tres veces la narración del gol de Maradona para tranquilizarme. Al llegar aquello resultó ser un caos de circulación de gente, como una grandísima ciudad pero con los detalles de una pequeña y los coches conduciendo como en Vigo. Tomamos un pelotazo mañanero para andar el día y descubrí, con amargura, que los vasos los lavaban con la mano, no quiero decir que no usaran lavavajillas, es que ni esponja, directamente con la mano.

Dimos vueltas por allí, mucha policía por la calle y algo de canguelo, no sé si justificado o no, pero lo había. Valoras a tus allegados, porque entre los coches y los macarras no sabes si volverás por casa esa noche, no te confundas con la mafia, a esos no les interesan mis cuatro duros. Tras el paseo bonito, eso sí, fuimos al museo Maradona, museo itinerante, ha estado en Buenos Aires, ahora gira italiana y luego por el mundo. Llegué a las diez. Abría a las tres y media, se habían equivocado los de turismo. Cinco horas y media a tomar por saco de cualquier lado, así que nos metimos en la facultad de ingeniería que estaba allí al lado y a sobar. Me lavé los dientes y me cambié de camiseta en el baño, los alumnos me miraban extrañados. Pasé más tiempo allí en una mañana que en mi facultad en lo que va de año. En octubre vino mi madre y la llevé a ver el edificio donde estudio, me preguntó donde estaba el baño y no lo supe, que bronca!! Un poco más y me manda para casa con una colleja.

El museo valía 10 euros de entrada (a ese precio claro que le dio a la cocaína y no a los porros). Me emocionó muchísimo, Maradona para mí es lo más grande, vi el telegrama que lo citaba para la selección, una camiseta de U2 dedicada por ellos para él (mil fotos que le cayeron encima, te mandaría alguna, pero tengo una carita que pa que), sus uniformes, botas, compré pósters, camisetas, postales, jarras... todo. El dependiente era argentino y nos hicimos coleguitas, al final le dije "me gusta mucho tu curro". Al payo le cambió la cara, luego supuse que no sabía que "curro" en Ssspaña quiere decir trabajo. Tendré que empezar a plantearme lo de hablar como la gente normal, pero son demasiados años dedicados a aprender el español-Makinavaja Makinavaja-español. Solamente decirte que Maradona ha sido, es y será el más grande, y que me da igual que se meta farlopa, que no lo admiro por eso (conozco gente que es capaz de meterse más), sino porque... Porque es el más grande, coño ya!

Como te conté, habiendo cumplido este objetivo una vez comida la pizza (joder que pizza!!!!) decidimos largarnos. Como puedes suponer por determinados comentarios me fui quedándome tranquilo, porque allí en cuanto baja el sol los colgaos se empiezan a poner guapos para salir, de hecho, lo último que me deparó mi periplo napolitano fue pelear con un viejo borracho para que no me quitara las monedas que me había devuelto la máquina de los billetes para el tren, el tío metía la mano y al final tuve que tirar dos para que mientras iba a por ellas me diera tiempo a coger mi dinero y darme el piro para ¡¡¡ROMA!!!

En el camino a la ciudad eterna recibimos la noticia de que teníamos cama como mínimo para una noche más. Saludamos a Lucio, nuestro anfitrión, otro ex erasmus, zampamos otras pizzas e hice algún truquillo de magia, que lo tenía yo olvidado. Al día siguiente a patear como campeones.

De lo primero que hice fue escupir en el río Tiber, siguiendo mi tradición de hacerlo en los ríos más importantes (que tiemble el Sena que voy para allá), vimos muchísimas plazas todas preciosas, que si Navona (a partir de ahora todos los términos en italiano obviarán cualquier ortografía), que si la de Ssspaña, que si esta, que si la otra… Comí unos bocatas de mozzarella con pomodoro (tomate) en la Fontana di Trevi (que directamente lo flipas), en ella tiré una moneda de espaldas, que hay que hacerlo por que es garantía de que vuelves a Roma, y yo a las doce horas de llegar allí ya quería volver. Pero no se me escapa que luego trincan la pasta, como dice mi amigo Rafa, poner un pozo o una fuente es el negocio del año, la peña se dedica a dar pasta a cambio de nada. Yo tiré una peseta, que me la había encontrado en Córdoba, y la dejé allí, esperando que vuelva a por ella. Paseando paseando encontré una cosa que no me resisto a no mostrarte. El PP usaba a Lina Morgan, Norma Duval, Enrique Bunbury (al que le tengo manía, pero esto no tiene que ver, es cierto, en el 96 apoyó al PP) para atraer votantes, el PSOE hizo lo propio con un manifiesto intelectual firmado, entre otros, por Santiago Segura (¿¿¿???), hablando de intelectuales que... en fin, IU usa a Sabina (y luego les extraña que no les vote ni Marx), Forza Italia, el partido del amigo Silvio utiliza ni más ni menos que a... BUD SPENCER, colega!!! Si no me crees mira la foto (pero que conste que me caerás muy mal por esa falta de confianza en mí)

A pesar de Berlusconi y de Laura Pausini (que no sé si es de Roma pero me la bufla), Roma es la gran ciudad y no creo que haya muchos sitios en el mundo que puedan competir con ella, desde el principio de los tiempos, desde antes de que Roma fuera Roma. Sabes que yo soy contador de historias, pues procedo a contarte la de la ciudad del coliseo (pero la verdadera, no la que cuentan ellos, la mía es una historia con juego y violencia):

Bueno, pensándolo mejor te la cuento en breve, por hoy te dejo con la miel en los labios.

Un beso shaval!!!

Dani Rocha (que lo es)

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